Protocolos de empleo de calcitonina por vía mesoterápica (III)

Capítulo extraído del nuevo libro de próxima aparición, con el título de “Principales protocolos de tratamientos mesoterápicos”.

© Dr. Ignacio Ordiz – continúa desde Protocolos de empleo de calcitonina por vía mesoterápica (II)

Principales protocolos mesoterápicos

El manejo de calcitonina por vía mesoterápica exige tener en cuenta que la mezcla extemporánea con otros principios activos debe mantenerse un pH ligeramente ácido (entre 6 y 7) para que la inyección intradérmica no sea dolorosa, aspecto particularmente importante en protocolos de mesoperfusión.

Como analgésico

Podemos emplear calcitonina en el tratamiento sintomático de dolores crónicos, en el tratamiento sintomático del dolor ocasionado por patología ósea benigna o maligna (metástasis), así como en reumatismos agudos y crónicos, en patología tendinomuscular, particularmente en tendinitis y periostitis y en la algoneurodistrofia monolocalizada.

Se proponen, a modo de ejemplo, las siguientes mezclas (MARTIN, SAVOYE, 1995):

Calcitonina 100 u.i.

1 cc

Lidocaína 1%

2 cc

Tiocolchicósido

2 cc

Pudiendo añadir 2 cc de clonazepam y/o 2 cc de Capsicum 4CH, distribuyendo la mezcla en forma de nappage muy ligero asociado a inyección profunda de los puntos reactivos a la palpación para saturar el mayor número posible de receptores de calcitonina y aumentar el interface-meso.

También puede emplearse en técnica de mesoperfusión.

El ritmo de sesiones debe ser adaptado a cada caso concreto. Por regla general, en casos hiperálgicos agudos pueden hacerse dos sesiones semanales que se iran distanciando en función de la mejoría obtenida. En casos crónicos o reagudización de casos crónicos se suelen administrar con cadencia semanal distanciando posteriormente según se vaya presentando la mejoría del cuadro doloroso.

Algoneurodistrofia

PISTOR (1993) utiliza la calcitonina asociada a un vasodilatador a muy pequeñas dosisn(1 cc/sesión) realizando microinyecciones de muy pequeño volumen (siempre evitando la formación de pápulas) en la zona edematosa y dolorosa, asociando la técnica de nappage con algunos puntos locales. Como es habitual en Pistor, el ritmo de sesiones es muy espaciado (1 sesión por mes), recalcando el hecho de que la repetición de sesiones con intervalos menores puede perjudicar el resultado.

Este autor confirma la obtención de resultados tanto en algoneurodistrofias calientes como en frías, siempre que se respete el principio del empleo de microdosis, como si fueses una “homeopatía inyectable”.

La mezcla empleada es:

Calcitonina 100 u.i.

1 cc

Ifenprodilo

2 cc

MARTIN y SAVOYE hacen hincapié en el momento es que se inicia el tratamiento puesto que el resultado del mismo dependerá del tiempo de evolución de la lesión.

El tratamiento en “fase caliente” debe iniciarse con una mezcla formada por:

Calcitonina 100 u.i.

1 cc

Procaína 2%

1 cc

Buflomedilo

2 cc

Que debe alternarse con:

Calcitonina 100 u.i.

1 cc

Lidocaína 1%

2 cc

Capsicum 4CH

1 cc

Ácido acetisalicílico

2 cc

Debe hacerse nappage y punto por punto de la zona afectada y también los ejes vasculares del miembro afectado.

El ritmo de administración se inicia con 2 sesiones con cadencia semanal para continuar posteriormente con cadencia quincenal.

RONDELAERE-STIEN (1995) asocian calcitonina calcitonina con meliloto-rutina en la fase aguda o subaguda realizando sesiones muy próximas durante la fase caliente (1 a 3 por semana) espaciándolas posteriormente:

Calcitonina 100 u.i.

1 cc

Procaína 1%

1 cc

Meliloto-rutina

1 cc

Estos autores proponen así mismo, un tratamiento preventivo de la algoneurodistrofia en los casos de inmovilización con yeso o después de un traumatismo realizando 2 sesiones con 15 días de intervalo con la mezcla citada.

JARMACHE (1996) emplea dos jeringuillas para realizar el tratamiento de una algodistrofia postraumática de la mano que no respondía a ningún tratamiento convencional después de 20 meses de ocurrido el accidente. El protocolo utilizado fue:

En la primera jeringuilla, 2 cc de lidocaína al 1% para diluir el liofilizado de calcitonina 100 unidades, distribuyendo esta mezcla en nappage por el dorso de la mano y de la muñeca y sobre la zona anterior y posterior de la articulación del hombro.

En la segunda jeringuilla se asocian 2 cc de silicio orgánico con la misma cantidad de buflomedilo y se distribuye la mezcla siguiendo los ejes vasculares del miembro superior.

Se realizan 4 sesiones con una semana de intervalo, seguidas de 2 sesiones cada 15 días y una sesión por mes durante 6 meses, aunque se obtuvieron resultados funcionales y psíquicos a partir del 4 mes.

A la vista de las consecuencias que puede acarrear en la vida laboral de un paciente aquejado de algoneurodistrofia, después de una fractura accidental puede ser interesante el uso sistemático de calcitonina aplicada en el sitio de fractura aún en ausencia de signos de algoneurodistrofia en el momento en que una radiografía muestre mínimos cambios de desmineralización.

BACQUELAINE (1995) destaca el hecho de que la calcitonina lucha contra tres fenómenos importantes de los estadios iniciales de la algoneurodistrofia: la osteoporosis, el dolor y la vasodilatación. Para evitar una evolución a estadios fríos es importante iniciar una terapia precoz.

Este autor ha demostrado mediante escintigrafías vasculares realizadas antes y después del tratamiento mesoterápico con calcitonina, la eficacia del mismo empleando:

Calcitonina 100 u.i.

1 cc

Lidocaína 1%

1 cc

Piroxicam

0’3 cc

La administración se realiza cada 3-4 días durante 5 sesiones consecutivas, realizando la mesoterapia a nivel de la zona afectada y una inyección en la proyección del ganglio cervical inferior –en el caso de que esté afectado el miembro superior— o a nivel del plexo lumbosacro si el miembro afectado es el inferior.

Enfermedad de Osgood-Schlater

La apofisitis tibial anterior u osteocondrosis del tubérculo de Gerdy se traduce clínicamente por una tumefacción dolorosa con imagen radiográfica de fragmentación del núcleo de osificación. Afecta generalmente a jóvenes adolescentes con intensa actividad deportiva y consiste en una reacción perióstica en la inserción del tendón rotuliano en la tuberosidad tibial anterior.

La mesoterapia permite mejorar la sintomatología de forma rápida (4 a 6 semanas). Se aplican 3 o 4 microinyecciones en la zona de la tuberosidad tibial anterior empleando una mezcla que, generalmente, asocia antiinflamatorio no esteroideo, con vasodilatador y calcitonina, como por ejemplo:

BACQUELAINE (1995):

Calcitonina 100 u.i.

0’3 cc

Lidocaína 1%

1 cc

Ibuprofeno

0’3 cc

CHARTON, GIROUX, TROUILLOUD y GRAMMONT (1998) distinguen también el tratamiento en función d la fase en la que se encuentre el paciente. El protocolo planteado por estos autores para la “fase caliente” es:

Ketoprofeno

1 frasco seco

Lidocaína 1%

4 cc

Calcitonina 100 u.i.

1 frasco seco

Se realizan de 4 a 7 sesiones (una por semana). Según estos autores, con este protocolo los signos cutáneos desparecen en un 80% de los casos ya en la segunda sesión. La movilidad pasiva indolora se obtiene a partir de la cuarta o quinta sesión. En esta fase caliente y con este protocolo no habrá desmineralización o ésta será muy escasa puesto que el tratamiento se inició muy precozmente.

Si el tratamiento se inicia más tardíamente, en fase fría, el protocolo recomendado es:

Procaína 2%

4 cc

Ifenprodil

2 cc

Calcitonina 100 u.i.

1 frasco seco

Realizando cuatro sesiones con cadencia quincenal hasta completar diez sesiones. Si a esta mezcla se añade tiocolchicósido, mejora la movilidad.

LAMBERT (2000) recoge el resultado del tratamiento mesoterápico en 48 casos mediante calcitonina, obteniendo un 96% de buenos resultados entre 63 y 68 días de media, sin complicaciones de ningún tipo, empleando:

Calcitonina 100 u.i.

0’25 cc

Lidocaína 0’5%

1 cc

Se inyecta la mezcla a profundidad intradérmica alrededor de la tuberosidad tibial anterior. Este autor destaca que las principales ventajas que tiene el tratamiento mesoterápico en esta patología radica en obtener casi un 100% de resultados sin necesidad de realizar una parada de la práctica deportiva del joven.

Más recientemente, SERVER (2004) añade otros principios activos a los clásicos antiinflamatorios no esteroideos y vasodilatadores en el tratamiento de esta lesión, proponiendo el siguiente protocolo:

El tratamiento se inicia con la mezcla formada por:

Lidocaína 1%

1 cc

Etamsilato

1 cc

Piroxicam

1 cc

Se realizan algunos puntos de inyección mesoterápica normal, asociando nappage sobre la apófisis tibial y la parte distal del ligamento patelar.

Para este autor es importante “remineralizar” al joven deportista por lo que en sesiones sucesivas, realizando la técnica de las dos jeringuillas, en una de ellas se introduce:

Calcitonina 100 u.i.

1 cc

Lidocaína 1%

1 cc

Y en la otra, alternando:

Lidocaína 1%

1 cc

Equisetum 4 CH

1 cc

Lidocaína 1%

1 cc

Complejo vitamínico B

1 cc

Pidolato de magnesio

2 cc

Lidocaína 1%

1 cc

Ácido ascórbico

1 cc

Ácido pantoténico

1 cc

Finaliza en Protocolos de empleo de calcitonina por vía mesoterápica (IV)